lunes, enero 30, 2006

Percepción de nuestro encuentro

Por mas tonto que se perciba nuestro encuentro. Por mas distante que me asumas...
Por mas que me mantengas en la penumbra. Por mas que no me aceptes. Por mas que remes el río de tu vida en el sentido mas opuesto a mi persona, aún mas opuestos que norte y sur. Por mas que intentes olvidarte. Por mas que no quieras ver que la realidad de tu vida me implora...
Al final del camino, cansada de la oscuridad, saturada de remar contra la corriente, exhausta de mantener el espacio que nos separa, siempre existo.
Por mas que me desborde en el afano de alejarte. Por mas esfuerzos que haga para erradicarte de mi vida. Por mas que interponga figuras intangibles en mi aparente felicidad. Por mas que construya y destruya sin tenerte...
Al final del camino mi alma implora a la tuya ese poco de afecto, que en mi cotidiano afano por alejarte, me regala la unica sonrisa sincera.
Exhausto de apilar sombras entre vos y yo. Cansado de buscar una vacuna o cura. Harto de tratar de erradicarte, me veo mas real que nunca y al contrario lo único que logro es que existas cada vez un poco mas. Te quiero mucho.

Augusto Bautista Candulo (ABC)

viernes, enero 27, 2006

El juego del Destino

Siempre que Pablo estaba feliz, el destino lo ponía entre el frió y el calor, en ese lugar intermedio colmado de desesperanza. El tipo caminaba por la cuerda floja, a veces seguro de sus pasos, a veces intentando no caerse al vació. Su enemigo principal siempre fue una mujer. Esa mujer de turno que le coartaba la paciencia.
Era un tipo muy meticuloso, las mujeres eran algo contra lo que no podía luchar, pero sin embargo su selección era exhaustiva. Siempre quedaba atónito con su pareja. Siempre que cosechaba, tras la siembra de la búsqueda a esa chica perfecta, se sentía a gusto. El tiempo lo perdía en la realidad de su perfección. Y así pasaban los años. Después de tanto peregrinar el camino del amor, se cruzaba un día de golpe con otra nueva peregrina, con esa nueva maravilla, que por menos perfecta que fuera lo atraía. En la lucha afanosa de la búsqueda de su nuevo amor, cometía errores. Dejaba en el pasado su antigua doncella y ponía en el pie del futuro su nueva promesa. Llenaba de energía su nueva casa, llenabase de placer con nuevos aires. La fluctuación del tiempo y su destino escrito lo colmaban de placer en la nueva hazaña. Lo llenaban de éxito siempre que peleara lo suficiente.
A veces Pablo enfrentaba situaciones más que perversas. Su nueva victima ofrecía ser victimaria. Entonces él, surgiendo cual hipsipila que dejó la crisálida, aprendía un poco más de ese temible enemigo, de esa terrible mujer montaraz. Seguro de si, avanzaba caminando a oscuras, ya que no gustaba de las cosas simples. La posibilidad se desvanecía, el plazo se hacia largo y su nueva mujer se perdía. Pensaba el futuro, la realidad, qué era lo que lo hacia descreer de su antigua pasión… El regalo de la nueva admiración o la realidad triste de vida, la pérfida agonía de la mujer equivocada, su antigua amante olvidada. Retratabanse sobre si miles de imágenes nuevas. Las cien mujeres más lindas. Las cien centollas más feas.
Pensaba siempre, si las cosas eran por malas que fueran, cosas al final buenas. Por ahí el hecho de su caminar por esa cuerda alguna vez, era el hecho decisivo. Debía caminar por esta, alternando pasos con tropiezos buenos. El final de aquella historia y el cultivo de la nueva…el fracaso de la nueva y la historia vieja ya sin gusto a siembra, con pocos brotes, abandonada.
Al final siempre encontraba alguna nueva flor, para regalarle el cielo. Y con ella, buscaban alguna estrella sin dueño, para adueñárselas ellos.
Siempre era así. Creo que siempre es así. Al final uno encuentra una Rosa y busca la estrella. Uno siempre arriesga su flor, para buscar la nueva. Uno siempre camina por la cuerda floja, esperando dar ese paso fatal…esperando que sea el paso que lo haga pisar la tierra. Y siempre es mejor caminar.
Hay que felicitar a Pablo, aunque sea por caminar. Hay que hacer firme la cuerda así otros pueden seguir su camino. “Dios guarde a los hombres, victimas de las mujeres hermosas”. Espero que Pablo de con su felicidad mas plena. No conozco el final de la historia. Quizás algún día, el destino me cuente en secreto, al fin lo ocurrido. Quizás ese día lo escriba, quizás no…al lector que goza conocer ese tipo de detalles, lo dejo con la incertidumbre, que goza jugando con este tipo de lectores curiosos.

Augusto Bautista Candulo (ABC)

El orden del pasado

Cuando te fuiste bordaste con hilo blanco encima de las letras del libro de mi vida usándolas como guía y dejaste mi pasado vacío. Te llevaste lo que compartimos en las malas, pero también todo lo bueno. El trabajo de mi vida de ahora en mas es el de destapar las manchas negras de mi pasado dejando tapadas las manchas rojas. Tomar el hilo de tus manos enredadas, desordenado y correr por tus páginas borrando todas aquellas peleas. Todo esto lo voy a hacer solo para que sea nuestro tiempo, de nuevo juntos, para completar los espacios en blanco con azul cielo.

Augusto Bautista Candulo (ABC)

Teoria del reencuentro

El reencuentro hace que se disipe la magia de nuestra historia. Prefiero no tenerte, nunca mas va a estar a mi lado tu sombra. Sin embargo la magia de tu recuerdo, siempre va a ser mi compañera.
Si te dejo de perder, en el eterno encuentro de nuestras almas, las cosas seguro van a ser diferentes. Esa sensación violenta que arreglaba mi vida, no va a existir y con ella se va a ir la magia de mi recuerdo.

Augusto Bautista Candulo (ABC)

Amarte sin que lo sepas

Veo gente todo el tiempo,
camino por la calle mirando.
Veo personas en esquinas,
personas altivas, personas pensando.

Veo mujeres todo el tiempo,
las veo y me están mirando.
Veo mientras pienso,
en vos tan diva, si me estas esperando.

Te veo todo el tiempo,
siempre estas ahí parada.
Sos la unica que no me mira,
sos la mujer que amo.

Y te amo sin que lo sepas,
camino amándote cada vez más.
Y espero el día en que me mires,
para besarte sin hablarte, ¿me besarás?

Augusto Bautista Candulo (ABC)